Propietarios forestales y empresas apuestan por la GFS para ofrecer a los consumidores productos responsables con el medioambiente.

Velar por la sostenibilidad de los bosques es un reto que implica a toda la sociedad. La fortaleza de los ecosistemas de los bosques es la clave del desarrollo de la bioeconomía y, en definitiva, de la lucha contra el cambio climático.

En Galicia, cada año, un mayor número de propietarios e industrias forestales trabajan bajo los criterios que establece una Gestión Forestal Sostenible que la Conferencia Ministerial sobre la Protección de los Bosques en Europa (Proceso de Helsinki) definió como:

“administración y uso de los bosques de una manera y a un ritmo que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial de cumplir -ahora y en el futuro- sus importantes funciones ecológicas, económicas y sociales a nivel local, nacional y mundial sin dañar otros ecosistemas” 

Los datos a cierre de 2020 son la prueba objetiva de que la implicación y el compromiso del sector forestal continúa creciendo en esta responsabilidad. El análisis de los datos de las dos certificaciones así lo corroboran.

En cuanto a la certificación en el monte, la memoria de 2020 de PEFC destaca a Galicia como la comunidad en la que se registró un mayor incremento con 5.530 nuevos gestores o propietarios forestales.

La recopilación de datos de Forest Steward Council (FSC-Spain) también apunta en esta línea, ya que la superficie certificada pasó de 86.110 ha en 2019 a 361.025ha en 2020. Esto representa un crecimiento del 20%, mientras en el total de España el crecimiento registrado es del 8%. El Crecimiento en UGF fue del 28,2%.

Fuente: PEFC-España

En cuanto a la trazabilidad de la madera y los productos forestales también se ha registrado un incremento en la certificación de las cadenas de custodia PEFC, sumando en toda España 1.543, lo que supone un 5,2% más que en el ejercicio anterior. La certificación de cadena de custodia por FSC creció en el conjunto de España un 11,6%, mientras que en Galicia registñro un 7,3%.

Fuente: Memoria PEFC-España

Grupo Gallego de Certificación Forestal y Cadena de Custodia

Desde 2005, la oficina técnica de Fearmaga ha acompañado a las pymes del sector y autónomos en la implantación de la Cadena de Custodia PEFC Y FSC®.

A nivel nacional fue el primer grupo de cadena de custodia en la modalidad grupal. En 2013, se convirtió en la iniciativa más numerosa con más de 60 empresas.

El grupo se amplió en 2009, cuando Fearmaga y la Asociación Galega Monte Industria impulsaron la creación del Grupo Gallego de Certificación Forestal (CFCCGA) que ha contribuido a sentar las bases de la certificación en Galicia. Fue una iniciativa pionera, nacida para dar respuesta a la demanda de madera certificada de entonces. Para ello, desarrollo un modelo innovador mediante el que se adaptaron los criterios de los sistemas internacionales a la realidad del sector gallego. Desde 2009 a 2016 posibilitó la adhesión de pequeños propietarios y la certificación de 3,9 millones de toneladas de madera certificada.

En la actualidad, el número de empresas que han implando y actualizado un sistema de certificación, gracias al CFCCGA, asciende a 686. El número de empresas adscritas ha crecido de manera significativa en los últimos cinco años. Cabe destacar también que, en el ejercicio 2020, a pesar de las dificultades por el COVID19 se realizaron 20 asesoramientos en empresas gallegas para la renovación de la certificación.

                                                                                            Fuente: elaboración propia con datos de Fearmaga.

Principales conclusiones:
  • La Certificación Forestal y la Cadena de Custodia son instrumentos que garantizan una Gestión Forestal Sostenible y, por lo tanto, la existencia futura de los recursos forestales que puedan proveer a la sociedad de servicios medioambientales y de productos reciclables y renovables.
  • Propietarios, industrias forestales y organizaciones sectoriales trabajan para promover este modelo de gestión de los bosques porque garantiza su supervivencia presente y futura. El compromiso es constatable y se materializa en un nuevo modelo económico que se denominar Bioeconomía Circular.
  • La sociedad puede contribuir a la extensión de este nuevo modelo mediante el pago por servicios medioambientales y el consumo de productos de madera, en sustitución de los derivados del petróleo.