Fearmaga expresa su preocupación por la aplicación de las medidas de prevención de incendios en los trabajos forestales, recogidas en la Orden de 23 de junio de 2026, publicada en el Diario Oficial de Galicia (DOG), por la que se regula la utilización de maquinaria durante la época de peligro alto, en los supuestos de índice de riesgo de incendio forestal muy alto o extremo.
Solicita que se concreten los trabajos forestales afectados por la Orden, ya que la maquinaria que se emplea en el aprovechamiento forestal no inicia incendios y debería quedar excluida.
La Federación comparte plenamente el objetivo de “reforzar la prevención de incendios forestales y reconoce el esfuerzo que desde hace años realiza la Administración para minimizar el riesgo durante los meses de verano”, señaló Elier Ojea, presidente de Fearmaga. Sin embargo, considera imprescindible abrir un proceso de diálogo con la Consellería do Medio Rural para garantizar que las nuevas medidas puedan implantarse de forma eficaz y realista.
La Federación expresa su preocupación por las dificultades en la aplicación de las nuevas exigencias que entran en vigor el próximo 1 de julio, que obligará al sector a disponer cada día de unos 450 vehículos con depósitos de 400 litros de agua
Implantación materialmente imposible en apenas unos días
La instrucción, que estará en vigor entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, establece que, en la franja horaria comprendida entre las 12.00 y las 18.00 horas, los trabajos forestales deberán contar, entre otros requisitos, con una persona dedicada a la vigilancia y detección temprana de posibles incendios, además de un vehículo equipado con un depósito de agua de al menos 400 litros, mochila extintora, batefuegos y extintor.
En primer lugar, la Federación solicita mayor precisión de la Orden, ya que dentro de la denominación “trabajos forestales” se incluye el aprovechamiento forestal (conocido como las cortas de madera) donde se utiliza maquinaria que no inicia incendios, por lo tanto, debería quedar excluida de las nuevas obligaciones.
En segundo lugar, Fearmaga alerta de que la entrada en vigor de estas obligaciones el próximo 1 de julio “plantea importantes dificultades organizativas para las empresas forestales gallegas”, alertó Elier Ojea.
De manera estimada, cada día se desarrollan trabajos forestales en alrededor de 450 parcelas de monte en Galicia, esto supone disponer de manera inmediata de “450 vehículos con depósitos de agua de 400 litros adaptados para prestar servicio en los trabajos forestales y contratar 450 personas adicionales dedicadas a las labores de vigilancia y detección temprana de incendios durante las franjas horarias establecidas”, apunta Elier Ojea.
La Federación se pregunta cómo será posible conseguir estos recursos en tan escaso margen de tiempo y considera necesario analizar con la Administración fórmulas que permitan cumplir el objetivo de prevención sin comprometer la continuidad de la actividad forestal.
Sector comprometido con la prevención
Fearmaga insiste en que la prevención de incendios forestales debe construirse desde la colaboración entre la Administración y el sector. Por ello, la Federación solicita a la Consellería do Medio Rural la apertura de un espacio de diálogo técnico que permita estudiar la implantación progresiva de estas nuevas exigencias, evaluar su viabilidad operativa y buscar soluciones que hagan compatible el máximo nivel de prevención con el mantenimiento de una actividad forestal esencial para el medio rural gallego.
“La prevención de incendios es una responsabilidad compartida. Las empresas forestales quieren seguir siendo parte de la solución, pero para ello es necesario que las medidas puedan aplicarse con criterios de viabilidad técnica y organizativa”, señaló Elier Ojea.
En este sentido, las empresas forestales llevan años adaptando su actividad durante los periodos de mayor riesgo de incendios. Entre otras medidas destacan, la reducción o adaptación de los trabajos durante los episodios de mayor riesgo; la adquisición de equipos propios de primera intervención, como batefuegos y extintores; la formación continua de los trabajadores en prevención y actuación ante incendios forestales y la aplicación de protocolos de seguridad específicos para minimizar cualquier riesgo derivado de la actividad forestal.
La Federación reitera su total disposición a colaborar con la Administración para reforzar la seguridad en los trabajos forestales y seguir avanzando conjuntamente en la protección del monte gallego.
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