Fearmaga alerta de la creciente preocupación entre las empresas del sector forestal-madera gallego ante la oleada de robos de cableado de cobre que están sufriendo las instalaciones industriales. La Federación tiene constancia de ocho casos registrados en aserraderos gallegos, dos de ellos durante el último fin de semana, una situación que está generando importantes perjuicios económicos y alteraciones en la actividad productiva de las empresas afectadas. Los sucesos ya han sido denunciados ante las autoridades competentes.

Los robos se han producido en instalaciones ubicadas en entornos rurales de las provincias de Coruña, Lugo y Ourense, con unas pérdidas económicas que superan los 100.000 euros en materiales sustraídos y daños en las instalaciones, a las que se suman otros 200.000 euros derivados de la paralización forzosa de la producción.

Además, Fearmaga advierte de que las consecuencias de estos robos van mucho más allá del valor del cobre sustraído. La retirada del cableado eléctrico provoca daños en infraestructuras esenciales para el funcionamiento de los aserraderos, obligando a interrumpir la actividad industrial durante períodos que pueden alcanzar los 15 días laborales, hasta que se reparan las instalaciones y se restablecen las condiciones para reanudar el trabajo.

Reunión urgente con el delegado del Gobierno

Ante la gravedad de esta situación, Fearmaga ha solicitado una reunión urgente con el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, con el objetivo de trasladarle directamente la preocupación de las empresas afectadas y abordar posibles medidas para reforzar la seguridad en las instalaciones industriales del sector.

Desde la Federación insisten en la necesidad de actuar con rapidez para evitar que se produzcan nuevos incidentes y proteger la actividad de unas empresas que desempeñan un papel fundamental en la cadena de valor forestal-madera de Galicia.

Asimismo, Fearmaga mantiene contacto con la Guardia Civil para compartir la información disponible y facilitar que los datos sobre los distintos robos e incidencias puedan ponerse en común de forma coordinada. Esta colaboración busca contribuir a mejorar el conocimiento de los hechos y facilitar las actuaciones que las autoridades competentes consideren oportunas.

Esta situación supone una amenaza para la actividad de las pequeñas y medianas empresas que integran el sector del aserrado en Galicia, junto a las pérdidas económicas directas, los robos comprometen la continuidad de la producción, generan incertidumbre y obligan a destinar recursos extraordinarios a reparaciones y medidas de seguridad.